Pilar o columna solar captada en el amanecer del 4 de agosto de 2020, en Alcalá de Guadaíra

El fenómeno llamado pilar solar o columna solar, a pesar de que requiere bajas temperaturas para formarse, es observado en una mañana de agosto

Texto e imagen de portada: Juan José Márquez 

Este fenómeno óptico-atmosférico pertenece a la familia de los halos, y se produce cuando un haz de luz vertical parece extenderse en la atmósfera por encima o por debajo de una fuente de luz. Cuando esa fuente de luz es el sol se llama “pilar solar”, pero también puede ocurrir con la luz de la luna o con luz artificial llamándose en ese caso “pilar de luz”.

Pilares de luces urbanas en Ontario, Canada (autor Ray Majoran, Creative Commons License) 

El fenómeno ocurre cuando la luz de la fuente luminosa se refleja en pequeños cristales de hielo que están suspendidos en la atmósfera, normalmente formando nubes de gran altitud como son los cirros o cirrostratos. Estos pequeños cristales de hielo tienden a orientarse horizontalmente a medida que caen y cada uno de ellos actúa como un espejo donde se refleja la luz que proviene de la fuente, colocada fortuitamente de manera adecuada bajo ellos. La presencia de muchas escamas de hielo a lo largo de una gran extensión de diferentes altitudes hace que la reflexión de la luz se alargue verticalmente en una columna.

Esquema de formación de los pilares de luz (Creative Commons License)

Volviendo al pilar solar de la foto de portada, a pesar de haberse producido en pleno mes de agosto, es muy probable que en las capas altas de la atmósfera la temperatura fuese muy baja al amanecer dando lugar esos pequeños cristales de hielo necesarios para que ocurra este fenómeno.

 

Agradecimientos a Manuel Jiménez Cepero, quien conociendo el fenómeno explicado sugirió la publicación de este artículo.